No preguntes.
Hoy no...
solo ven y abrázame.
Ya me cansé de ser fuerte, apenas me dura unas semanas...
La energía se me agota, no sé cómo controlarlo
solo necesito llorar y que me sostengas.
Es complicado
me cuesta respirar y no identifico qué siento.
Estoy cansada de corazones arrogantes,
de miradas que reprochan, incluso cuando se trata de amor.
El amor perdona, no señala con el dedo
todo lo que alguna vez hicimos mal...
Y sé que tu amor puede salvarme,
pero también es complicado: ya no estás.
Llevo toda la tarde dando vueltas,
sin saber muy bien qué hacer, a dónde ir, dónde buscarte,
en qué bar o en qué cuerpo.
Mi camello me falló esta mañana y ni siquiera
pueden salvarme hoy las caladas de tus sobras.
Sí, he vuelto a evadirme entre el humo de los sueños.
Sólo a ratos, sólo cuando no estás.
Es decir, a veces, o siempre, según la perspectiva
de tus ojos o los míos.
No puede ser que me refugie en tu recuerdo para sacarme las espinas
de otros corazones.
Me siento bombardeada
Sin escudos ni corazas, ni siquiera me queda un impermeable
para esta lluvia que no para.
Antes fui a pensarte al parque y justo una nube decidió
descargarme encima todos los deseos esos
que solías pedir a las estrellas fugaces.
Alguien me dijo alguna vez que
los que no se cumplen se transforman en resignación,
se acumulan
y cuando la decepción es tan oscura que ni los rayos del sol
son capaces de atravesarla,
las lágrimas caen tan tan intensamente
que a veces parecen proyectiles de tu odio contra mí.
Y yo, que no te he hecho nada
que tan sólo estoy para recoger tu lluvia y mecerla en los labios
te espero, aquí derramando mis propias decepciones en una hoja de papel
que se desmorona por momentos
mientras tu rabia se va diluyendo y vuelve a brillar el sol cerca de ti.
Tu lluvia cesa y me encuentro así: empapada y con los sentimientos echos polvo
(la hoja se deshizo... es lo que tiene mezclarte con el temporal).
jueves, 23 de mayo de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
Vuelve.
Respirarte, eso que hace tu piel con mi piel cada vez que se rozan nuestros sueños.
Fundirme en tu mirada empañada con la mía, y crear océanos infinitos que bañen nuestros pies...
Amarte en la ternura consciente de ser, derretir las barreras emocionales que filtran
tus sentimientos.
Empaparnos de todo lo bueno, de todo lo malo, de ti y de mí.
Sin miedo, porque ya somos conscientes.
Sin miedo, porque nos ampara el amor.
lunes, 13 de mayo de 2013
Sombras de nosotros.
Huele mal.
Tal vez sea yo.
Llevo cinco días sin ducharme por no borrar tu aliento de mi espalda,
Por no herir las caricias que olvidaste sin querer en mis pupilas.
Te fuiste, eso me queda claro.
Pero las olas no dejan de fluir incluso si no ven la orilla,
Y mi amor no deja de existir porque tu piel se haya esfumado.
No es así de fácil, ¿sabes?
A lo mejor, si ahogara este vacío en las copas de siempre
o si me fumara tus ausencias a caladas por segundo
conseguiría algún premio con el tiempo
y el dolor se agotaría mucho antes en las camas de un extraño.
Crees que es fácil respirar sin ti por las mañanas
y más bien, tengo que drogarme si quiero seguir viva.
Irse sin respuestas, irse de repente
rompiendo cada beso que tejimos a contrarreloj
es como elegir suicidarse de la noche a la mañana
y quedarse con la impotencia, el vacío y la duda de..
por qué matar los sentimientos
en vez de curar las heridas.
Y pienso que si
tal vez arriesgase todo este tiempo perdido
ilusionándome con ver tu sonrisa manchada de mis besos
otra vez
en caminar despacio hacia dentro y empezar
a coser cicatrices
cortaría este reguero que se me escapa por los ojos
cada lunes, y cada noche que no te siento aquí.
Porque no quiero seguir actualizando mi boca con tu boca
si mañana volveré a despertarme de este sueño
No quiero seguir descubriéndote detrás de cada orgasmo, travieso
si tu piel se me antoja a kilómetros luz de mi ombligo.
Que echo de menos en mi pecho tus latidos
y echo de más tus silencios en mis brazos.
Que no, que no lo entiendo
que el sabor se vuelve amargo y me pica los dientes
tu indiferencia.
Que no sé cómo dejar de pensar en todo lo que quiero hacer contigo.
Que todo mi cuerpo conspira en mi contra si quiero alejarte de mí.
Que sólo me consuela sentir que una vez fuimos poesía
aunque hoy solo queden polvos de esa esencia...
Que sí, que no queda otra que aceptar-TE.
Que la vida son dos días
y no me quieres en esas cuarenta y ocho horas de supervivencia.
Tal vez sea yo.
Llevo cinco días sin ducharme por no borrar tu aliento de mi espalda,
Por no herir las caricias que olvidaste sin querer en mis pupilas.
Te fuiste, eso me queda claro.
Pero las olas no dejan de fluir incluso si no ven la orilla,
Y mi amor no deja de existir porque tu piel se haya esfumado.
No es así de fácil, ¿sabes?
A lo mejor, si ahogara este vacío en las copas de siempre
o si me fumara tus ausencias a caladas por segundo
conseguiría algún premio con el tiempo
y el dolor se agotaría mucho antes en las camas de un extraño.
Crees que es fácil respirar sin ti por las mañanas
y más bien, tengo que drogarme si quiero seguir viva.
Irse sin respuestas, irse de repente
rompiendo cada beso que tejimos a contrarreloj
es como elegir suicidarse de la noche a la mañana
y quedarse con la impotencia, el vacío y la duda de..
por qué matar los sentimientos
en vez de curar las heridas.
Y pienso que si
tal vez arriesgase todo este tiempo perdido
ilusionándome con ver tu sonrisa manchada de mis besos
otra vez
en caminar despacio hacia dentro y empezar
a coser cicatrices
cortaría este reguero que se me escapa por los ojos
cada lunes, y cada noche que no te siento aquí.
Porque no quiero seguir actualizando mi boca con tu boca
si mañana volveré a despertarme de este sueño
No quiero seguir descubriéndote detrás de cada orgasmo, travieso
si tu piel se me antoja a kilómetros luz de mi ombligo.
Que echo de menos en mi pecho tus latidos
y echo de más tus silencios en mis brazos.
Que no, que no lo entiendo
que el sabor se vuelve amargo y me pica los dientes
tu indiferencia.
Que no sé cómo dejar de pensar en todo lo que quiero hacer contigo.
Que todo mi cuerpo conspira en mi contra si quiero alejarte de mí.
Que sólo me consuela sentir que una vez fuimos poesía
aunque hoy solo queden polvos de esa esencia...
Que sí, que no queda otra que aceptar-TE.
Que la vida son dos días
y no me quieres en esas cuarenta y ocho horas de supervivencia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
