En verdad tengo ganas de encontrarte entre otras piernas, en otros mundos.
Tengo ganas de mirarte de frente
y sentir la última decepción que lleva tu nombre.
Tengo ganas de encontrarte con la coraza
por los suelos
y descubrirte así, desnudo,
con las emociones en la palma de un suspiro
con el corazón a pie de besos
con el alma transparente y tus ojos
esos ojos medio verdes, empañados.
Tengo ganas de encontrarte así, feliz.
Y que no sea por mí.
Y marcharme.




