domingo, 16 de junio de 2013

La última derrota.

En verdad tengo ganas de encontrarte 
entre otras piernas, en otros mundos.
Tengo ganas de mirarte de frente
y sentir la última decepción que lleva tu nombre.
Tengo ganas de encontrarte con la coraza
por los suelos
y descubrirte así, desnudo, 
con las emociones en la palma de un suspiro
con el corazón a pie de besos
con el alma transparente y tus ojos
esos ojos medio verdes, empañados.

Tengo ganas de encontrarte así, feliz.
Y que no sea por mí.
Y marcharme.

Es tiempo de volar.

Rescatar los sueños de la basura
y crecer.
Mimarlos 
para que puedan volar algún día.
Como tú y como yo
que ya supimos lo que es volar y estrellarse, 
por ir corriendo sin paracaídas.
Y, a veces, olvidando al corazón
en la vuelta de una esquina que
rezumaba olor a pipí y vete tú a saber qué cosas más, 
del perro de tu vecino del quinto.

Volar, suena demasiado bien.
Tal vez pilotar no sea tan complicado,
aunque el curso de vuelo que hicimos
no nos salió nada rentable.
Definitivamente, nos timaron.
Hay quien prefiere llamarlo desastre
yo me quedo con ternura,
la ternura de la inocencia.

Voy a rescatar los sueños de la basura,
y mimarlos.
El amor te pone las alas,
yo compro las tiritas, por si alguno se lastima en el camino
y el corazón, el corazón que despierte
y que, esta vez, no me falle.

miércoles, 5 de junio de 2013

Vamos perdiendo fuelle.





Yo solía quererte, ya lo sabes.

Aunque las margaritas conspiraran en mi contra
y los pétalos dijeran que no, que no me quieres.

No importaba esperar,
ni siquiera importaban las cartas
los brujos también se equivocan....


martes, 4 de junio de 2013

Tu piel.


-¿Sabes?- te dije, y me miraste con esa cara de quién no se espera nada -Me enamora el color de tu piel- y te reíste, después de poner esa cara de póker tuya que tan a menudo usas cuando te digo algún piropo.
-Es cierto- continué, - además, tu piel tiene el poder de hipnotizarme con cada pequita, con esa suavidad que me envuelve en cada abrazo y me hace sentir tan en casa, que cerraría los ojos y me quedaría así, tumbada, observándote perfecto, desnudo... mientras te acaricio,
y te respiro.
Para siempre.

Cuando el amor se va de tu vida o, lo que es lo mismo, cuando el amor de tu vida se va.


-Tiemblo.
Apenas siento mi piel, un cosquilleo generalizado controla cada músculo y cada sensación de mi cuerpo...
No me salen sílabas coordinadas de la boca
mi lengua ya no sabe en qué dirección moverse si no la guían tus latidos.
Salivo, me bloqueo, siento palpitarme las manos
se van a ahogar mis pupilas
lo presiento
en cuestión de segundos.
Se me tensa cada músculo de la cara
no controlo el tiritar de mis labios
Algo se me coge en la garganta, y ese algo muere en un triste gemido.
No lo creo, el peso de la decepción empieza poseerme y 
me desvanezco...
El pecho se me contrae solo
empiezo a respirar demasiado rápido
y de repente, me paro en seco. 
No puedo con esta contracción, no puedo siquiera seguir respirando
se me está inflando el corazón con toda la ansiedad que siento...
y PLAF, rompo a llorar sorprendiéndome de mi intensidad
descubriendo mis sentimientos más ocultos
dándome cuenta de qué poco te había superado.
Y me dejo, me permito en soledad llorarte.
Te lloro en sueños, empapo cojines, sonrisas y recuerdos...
hasta los pulmones se me encharcan...
la respiración sigue agitándose y la ansiedad quiere consumirme 
los gemidos se vuelven más intensos
mi cara ya no se distingue detrás de tantos océanos confundidos
la impotencia se hace cargo de mis pies y mis manos
que empiezan a moverse convulsionando 
arrastrados por el suelo...
Me dejo fluir la rabia 
me permito odiarte una milésima de segundo
la justa que pone al pasado en el pasado
y a ti
en el cubo de la basura...

Luego vuelves, 
al sitio de siempre, 
al cajón de mi ropa preferida.

Hasta que me seque tu recuerdo de esta llorera
supongo que seguiré oliendo a tu ropa 
en cada recuerdo y cada vez que te sueñe 
me despertaré deseando tenerte aquí.-

Mientras tanto,
mientras todo ese amor te va fluyendo
y el desamor comienza su ácida aventura a través de la piel...
Te observo.
Me parte el alma no poder abrazarte,
tenerte tan lejos que mis besos salgan a volar sin encontrarte
tenerte tan cerca, que sienta tus latidos aquí
a ras de la piel.

Ojalá todo mi amor pudiera salvarte de este vacío
Ojalá mis besos te llenaran más que los suyos...



lunes, 3 de junio de 2013

Decir adiós a quienes no somos.

Nos vamos...



Vamos dejando atrás las cargas.

Nos puede el arrepentimiento, la culpa, la responsabilidad
de hacer las cosas ''correctas''...

Abandono, sí, abandono ese camino donde nunca pude
ser yo.

Búsqueda de todo, menos de ti.

Y no me he encontrado hasta que las explosiones son inevitables.

Carencias de mucho

Anhelo de tanto que
roza la exigencia el amor.

¿En qué nos estamos convirtiendo?

Respiremos...

Sí, respirar profundo para acariciar nuestra esencia...
y cuidarla de nosotros mismos.