viernes, 14 de diciembre de 2012

Busco-te.

Busco el orgasmo rápido
el alivio inmediato
la evasión perfecta.


La receta contra el apocalipsis:
Tú y yo, y algunos besos de contrabando.


Busco escapar
convulsionando entre tus manos
Busco lenguas, paraísos...
el cielo entero dentro de tu cuarto.
Busco esas piernas, esa entrepierna que se pierde entre mis labios
Busco un suspiro
un refugio
un escondite
un consuelo entre tus brazos,
la poesía de tu cuerpo
el consuelo de mis llantos.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Tú.



Olvidé lo que olvida el olvido.
Cerré los ojos y escapé de mí.

Fuiste la piel favorita de mis sábanas...
Mi beso más tierno, mi último suspiro.
Fuiste el susurro que vestía mi cuerpo con fuego,
 el orgasmo indefinido, el final más subjetivo.
Fuiste la esperanza y la derrota, una tregua de miradas, 
una guerra de bocas locas. 
Fuiste la razón y la nostalgia de una emoción en tensión contenida. 
La poesía y el color de mis labios, la culpa y cura de cada herida. 
Fuiste sangre y fuiste sueño, un amor desatado, 
sin cordones de repuesto. 










Llenarnos.


Tenemos tanto, tanto de todo, que no queremos más.
De todo lo material. Yo no quiero más.
Esto agota.
Reyes, regalos. Tonterías.
Mismos objetos, mismo dinero mal invertido.
Todo está mal encaminado si el objetivo no es sacarte una sonrisa.
Más y más y más.
Y menos de lo de siempre.
Menos valentía para querernos.

¿Dónde estamos? En qué punto del camino nos perdimos.
Nos taparon los ojos, nos dormimos.
Lentamente.
Y, a veces, despertamos y nos sentimos vacíos.

Ármate de valor y
llénate de sentimientos.
Regala la poesía de tu corazón.
Atrévete a querer.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Casi.


La verdad nos hará libres o eso nos dijeron.
Lástima que la sinceridad no apareciese aquella noche.
Que jugase el miedo la partida con el puedo, y ganaran al amor.
Sé que es duro llevar la paz a las comidas,
usar como ingredientes besos en lugar de las mentiras de siempre.
Que no todo el mundo es capaz de ser valiente.
Que echarle valor a la vida y a los sentimientos es cosa de superhéroes
y no puedo pedirte que lo seas por mí, eso viene en los genes.
Se es o no se es.
Y otros juegan a serlo,
pero no te engañes.
Suerte que nos dimos cuenta a tiempo, justo al borde del final del precipicio,
de que jugar a ser feliz no es siempre una batalla vencida,
de que hacen falta varios kilos de ternura en polvo
varias latas de caricias en salsa
y amor, de ese que llueve en gotas de vida cada vez que nos miramos...
para acallar los altavoces
que pusimos a las heridas.
Pero no estuviste a la altura,
no te quedaste a ver nevar desde mi cama.
Corriste tras otras primaveras fugaces bailando al compás de las caladas...
Y yo,
estuve a punto de creerte, y caer contigo, porque el miedo no tiene alas,
pero me di cuenta a tiempo de que los cobardes
lejos de endulzar, amargan el alma...