lunes, 29 de octubre de 2012

rotas



Como cuando intentas abrazar un pedazo de cielo
o cuando aprietas tanto los puños
intentando estrangular el aire que no te deja respirar,
inútilmente.

Impotente.



domingo, 28 de octubre de 2012

Dulce sueño.


Hay días como hoy
o más bien noches como ésta
en que cierro los ojos e inspiro
profundamente,
y te huelo.
No estás, ni estuviste en estas sábanas
nunca.
Están recién lavadas.
Pero es como si te llevara incrustado en la piel.
Me huelo y te respiro
Cierro los ojos, y es como si estuviera
en casa, contigo.
Siento tus brazos por mi espalda
tus piernas por mis muslos
tus pies jugando con mis pies.
Y me va venciendo el sueño
porque siento la calidez de tu cuerpo contra mi cuerpo:
Me fundo en tu recuerdo
me derrito con tu piel
se deshace mi bandera
me rindo.
Y te sueño, amor.
Te sueño.

lunes, 22 de octubre de 2012

Estaciones.






Sabes cómo ronronearme.
Y sabes activar la tecla justa que baja mis defensas.
Aprendiste la conjunción precisa de caricias y besos
justo esa que hace que se me desboque el corazón.
Memorizaste las palabras clave
Alguien te enseñó a susurrarme versos por la espalda
Dime, quién te confesó que me gusta el té frío en labios calientes.

La nostalgia jugó de tu mano,
aprovechaste mis echar de menos
descifraste los crucigramas de mis sentidos
todas esas barreras que creé para alejar a cualquiera
cualquiera que no fueras tú.

Y te instalaste en el fondo.
para que fuera difícil quitarte de en medio.
y tuve que lidiar con mi paciencia que se volvió loca
con tus incursiones nocturnas al fondo de mis sábanas.
Peleamos mi orgullo y yo
y salió lastimada la autoestima.
Crecieron hierbas de dudosa procedencia
que alteraron la paz de esos días
en que el sol brillaba y la luna dormía
Y escribía versos al aire enamorada de cualquier melodía.
Ahora no, las noches corren una tras otra
compitiendo por llegar al fin de semana
la meta: revolcarse en tu cama
follar como conejos, dormir como marmotas.

Aprendí a cerrar los ojos,
y sentir tu presencia incluso cuando no estabas.
Creé puentes entre tu ventana y la mía, entre tu piel y mi piel.
Amé tus manos, mimé tus sueños,
soñé que el tiempo pasaba y se congelaba en tus brazos
que la vida terminaba en un suspiro de esos
de orgasmo fijo.

Pasaron días, meses, minutos de esos que no terminan
que se consumen en besos y finas caladas de poesía.
Pasó el calor, aunque siempre fue verano en nuestras piernas
y llegó el invierno con cinismo y dictadura.
Rompió la primavera simulada,
rasgó el festín de caricias por tu cuerpo
y quedaron tristes trozos de otoño
bañando tu mirada,
empapándolo todo con huidas y silencios rotos.

Quién sabe si las malas hierbas volverán a crecer
en estos jardines tan mal plantados
Adivinemos si será suficiente
el menú de miradas transparentes
los jugos de estos labios secos que no saben qué decir,
el boca a boca
el cuerpo a cuerpo
el cara a cara.

Dónde se esconderán los sentimientos
si rompimos el ciprés de confianza.
Cómo se cose ahora la camaradería.
Cómo los guiños vuelven a ser niños
y revuelven los colchones
con amor y simpatía.
A dónde acudirá la ternura si cambiamos besos por mentiras
Si otras pieles abrigaron nuestras noches
y otras bocas adornaron nuestras vidas.
Y lo peor fue que no nos echamos de menos.

Desnudos, sí, tal vez desnudos solucionemos
los problemas de
las incompatibilidades
tal vez la piel sepa mejor sanar las heridas
que tú y que yo.
Quizá los besos no tengan memoria
Ya sabes lo que dicen: la saliva lo cura todo.
Pero ojalá y que los sentimientos al desnudo
también sepan entenderse.



lunes, 8 de octubre de 2012

Recuerdo

Cuando te miro y pienso que pudiste un día compartir mis sábanas
y no lo hicimos
me recorre una especie de nostalgia que empieza a echarte de menos.
Cuando paso una a una tus fotos
y me detengo en el detalle de tus ojos, que me recuerdan esa mirada
que pedía auxilio por las noches, justo en el borde de nuestras despedidas...
y me acuerdo de esa boca, de esos labios que apenas llegué a rozar en un suspiro

Cuando te imagino y te tengo delante, en blanco y negro
y recreo el instante en que nuestros dedos se cruzaron casi por casualidad.
El momento justo en que me atravesaste con la mirada y yo pensé "no puede ser.."
Y fue.
Se me había escapado el corazón por entonces, corrían tiempos de huidas 
y no estuve para ti, ni para nadie.
No rescaté tu voz de las canciones
ni siquiera celebré tu amor antes de tu partida.

Y ahora reviso, cada uno de tus colores,
cada una de tus sonrisas
cada uno de los instantes en los que no supe reaccionar
o no quise
o no pude.

Tal vez fue cierto, y tenía en pause al amor
siempre esperando los milagros que no pasan en esta vida.
Desaprovechando cuerpos y sabores
oportunidades de regenerar las heridas.

Y tal vez tu esencia aun permanezca y por eso te recuerdo.
Porque quizás, y solo quizás, 
si hubiese tenido el corazón en su sitio
y los pies más cerca del cielo
Sólo quizás ahora no estarías donde estás
y mis sábanas no habrían preguntado por ti esta noche.





domingo, 7 de octubre de 2012

Nudos.


Tenía ganas de vomitar las ganas de verte,
se me estaban anudando en la garganta.
Cada vez más cerca del corazón.
Me daban taquicardias si te imaginaba.
Me costaba respirar,
se me empapaban los ojos
sudaba, temblaba.
Se me estaban atragantando las ganas de sentirte.
Me cagaba la idea de no volverte a ver,
de no volver a oírte.
Y aquí estoy,
metiéndome los dedos
escupiendo palabras
con o sin veneno.
A veces te quiero es lo único que alcanzo a pronunciar.




martes, 2 de octubre de 2012

No te rindas.



No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

Vacíos.


Últimamente mi vida parece un pasillo.
La gente entra sin preguntarme si acaso quiero recibirlos.
Y se va, sin importarles si acaso me duele su partida.


Qué fácil es decir adiós sin palabras.
Y qué duro para el que se queda
y tiene que interpretar los silencios del viento.