domingo, 7 de julio de 2013

Echo de menos tus circunstancias.



Ya sabes cómo se derriten mis dedos por tu espalda
cómo tu piel se compenetra tan bien con mi piel
cómo echa de menos tu sudor mis sábanas
y viceversa.

Sabes mover la lengua y las entrañas
como nunca imaginé, aunque nunca lo sepas.

Y sabes que vibramos de forma inconsciente
incluso en camas separadas.
Que nos conecta un breve recuerdo
que durará para siempre.

Pero no sabes que pongo tu nombre al cielo
cada vez que pasa una estrella fugaz
o que hasta en los entierros se me aparece tu cuerpo desnudo.

Que tengo flashes de vida a tu lado.
Que todavía mis sueños juegan con tus orgasmos
y me desvelo empapada cada madrugada
sabiendo a ti.

Que me haces agua.

Que me sigues estremeciendo.

Que te echo de menos a ti
 y a todas tus circunstancias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario