jueves, 15 de noviembre de 2012

Tengo un latido en el pecho...


Fuiste el amor de mi vida
mis días más largos
mis lágrimas más secas.
Fuiste mis noches en vela con te quieros antes de cerrar los ojos.
Los te quieros más sinceros que nunca tuve.
Fuiste mi seguridad,
mis certezas.
la evidencia de que el amor existía.
Fuiste duchas de madrugada,
tertulias en el baño
luchas de cepillos de dientes.
Y tengo miedo, siempre que lo tengo me acuerdo de ti.
Se me está borrando tu recuerdo
las camas, las sábanas, las calles
las fiestas, las playas,
se me está cayendo tu imagen poco a poco.
Y será normal y ya no se me rompe nada si te pienso.
En eso consisten las cicatrices, se curan.
Pero aun así, me acuerdo de tu pelo
de tu sonrisa, de tu mirada
de tu voz, sobre todo de tu voz abrazándome en momentos como estos.
Tal vez por eso me acuerdo, porque me salvabas.
De alguna forma fuiste mi flotador, mi paracaídas,
siempre mi bote salvavidas.

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