y le pongo una bomba a la tristeza en el buzón.
Tú, que sales del desierto
jugando a no estar sola te encontraste al amor.
Yo, que veo a mi abstinencia
mirándole las tetas a una diosa en cada bar.
Tú, tu cara es una fiesta,
tu boca es una puerta
que me trae un carnaval.
Sólo creo
en el dios que hay en tu pecho
mi alegría es lo que encuentro
bajo tu sujetador.
Y ahora entiendo
que el amor son esos besos
que te doy después del sexo
sin largarme del colchón.
Y si un día
la pasión no viene a verme
miraré a otras mujeres
tú no mires hacia atrás.
Y si un día la pasión
no viene a verte
yo ya miraré hacia el frente
por no mirar hacia atrás.
Yo, pensando a cada rato
en corrernos abrazados
porque es mucho mejor.
Tú, das un golpe de estado
a la razón flotando por encima del colchón.
Yo, te explico que el olvido
es el precio que el destino quizás venga a exigir.
Tú, te lanzas al vacío
y si tu no te quieres
quién me va a querer a mí.
Sólo creo
en el dios que hay en tu pecho.
Mi alegría es lo que encuentro
bajo tu sujetador.
Y ahora entiendo que el amor son esos besos
que te doy después del sexo
sin largarme del colchón.

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