A menudo sueño con tu espalda, la intuyo en la intimidad de mi cama, en la soledad de mi almohada, que se llena de ilusiones por las noches cada vez que te pienso.
Tus piernas, quiero recorrerlas como si fueran mi último tesoro en este mundo.
Desabrocharte el pecho con canciones, y los pantalones, poco a poco, con latidos al compás de tu respiración.
Quiero envolverte en susurros, empolvarte las noches, los desayunos y las meriendas.
Ofrecerte mi cuarto para cuando necesites huir del mundo, peinarte los días beso a beso.
Bañarte en cada amanecer, en la cascada de mi deseo.
Sentirte incluso cuando no me toques, guiándome por la energía que atrae tu piel hacia mi piel.
Entendernos por suspiros y leernos la mirada.
Emborracharme con tu risa y contagiarme de ti.
Cuando te tenga delante, ¡Ay! ¡Cuándo te tenga delante! Sobrará la ropa, no importa dónde estés.
Caminaré descalza esta noche por tu recuerdo; sólo cierra los ojos y siénteme.
Quiero envolverte en susurros, empolvarte las noches, los desayunos y las meriendas.
Ofrecerte mi cuarto para cuando necesites huir del mundo, peinarte los días beso a beso.
Bañarte en cada amanecer, en la cascada de mi deseo.
Sentirte incluso cuando no me toques, guiándome por la energía que atrae tu piel hacia mi piel.
Entendernos por suspiros y leernos la mirada.
Emborracharme con tu risa y contagiarme de ti.
Cuando te tenga delante, ¡Ay! ¡Cuándo te tenga delante! Sobrará la ropa, no importa dónde estés.
Caminaré descalza esta noche por tu recuerdo; sólo cierra los ojos y siénteme.

Desabrocharte el pecho con canciones, peinarte los días y emborrocharme con tu risa.
ResponderEliminarCaminaré descalza, solo cierra los ojos y siénteme.
Bello.